Despierto…
… y estoy solo, puta mierda. En mi mente rondan recuerdos de estar en el Chelsea Hotel, pero este lugar no parece serlo. Recuerdos de demasiado caballo y coca (si es que alguna vez son demasiados) y una tal Janice “hablándole” a mi entrepierna. Malditos recuerdos y maldita mente. Al menos por los restos que veo en la mesilla de esta cutre habitación, no todos mis recuerdos son falsos, además mi boca parece una destilería de bourbon y las botellas que crean el suelo lo corroboran. Solo me queda llorar, así que lloro; y con mi primera lágrima, noto una presencia desnuda, de largo cabello, que me canta al oído un genial “Cry baby”.
Gracias Janice.
Janice Joplin – Cry baby.